Pablo Isla y el BBVA



Supongamos que el todopoderoso fondo de inversión BlackRock, propietario de un buen trozo del pastel de BBVA, no está muy satisfecho con las decisiones que está tomando la cúpula de la Entidad, muy especialmente la última que condiciona fuertemente sus beneficios y estabilidad al albur de la evolución de los sucesores del imperio otomano, con la anunciada compra del 100% de su banco Garanti, debido a los factores de riesgo-país, riesgo-divisa y riesgo-político, todo ello sin entrar a otras consideraciones de gestión e inversiones pasadas, presentes y futuras.





Supongamos que la Unión Europea no está por la labor de arrimar el ascua a la sardina de los turcos y políticamente se le supone más próxima a intereses occidentales que al crisol geopolítico de Ankara y, en otro orden de cosas, que las relaciones del BCE con BBVA podrían no estar pasando por su mejor momento.






Y, supongamos también, que las autoridades locales -españolas- tienen la mirada puesta en la sanidad de nuestras tres grandes entidades bancarias -no vaya a ser que alguna se desvíe y se produzca un problema de riesgo sistémico de dimensiones considerables a nivel social, económico y, por ende, político-







Para finalizar con las suposiciones, supongamos que el desenlace del "caso Villarejo" pudiera traer consecuencias nefastas para la imagen del actual presidente y de la Entidad que representa, con la negativa repercusión que se trasladaría sin duda a los mercados...; pues, contemplando este paisaje, si yo fuese George Soros -que no lo soy- le daría al botón y pondría en marcha (si no lo ha hecho ya) el relevo del Sr. Torres al frente del BBVA al que haría acompañarse en el viaje por el Sr. Onuc, no fuera a ser que la posible salida del Sr. Torres, propiciase el ascenso a máximo ejecutivo del segundo de a bordo y este pudiese tomar decisiones indeseadas o poco afortunadas antes de producirse un hipotético relevo orgánico.





También pensaría -cómo no- en el perfil del candidato a ocupar tan importante puesto, para lo cual recurriría al "mejor CEO del mundo". Casualmente este importante galardón  recae en D. Pablo Isla, quien también ¿casualmente? cede su cargo, que tan brillantemente desempeñó en todos estos años, a la candidata en su momento postulada, sin prisa -es un decir- pero sin pausa, a ocuparlo.

¿Veremos a Pablo Isla sentado en la poltrona del BBVA, más antes que después? 




Comentarios

  1. José María un comentario muy sagaz por tu parte, pero ¿sería escandaloso en el sector bancario el salario del sr. Isla?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En determinados niveles, el salario no es muy importante, fíjate en Goiri.

      Eliminar
    2. Entiendo que llegados ciertos niveles -como refleja la renombrada "pirámide de Maslow", el salario es lo de menos. Al menos, yo lo pienso y lo siento así.

      Eliminar
  2. Nada es caro ni barato sin antes pararse a considerar la riqueza que genera. Si llegara a conseguir la proyección de la acción BBVA al mismo nivel que se ha producido la de INDITEX, saldría muy barato.



    ResponderEliminar
  3. No sé yo si le gustaría a el esa "poltrona", pero tendría mi mayor consideración, si cabe, si se dignase a ocuparla. Además tendría algún que otro buen segundo espada en quien apoyarse.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Las gafas de los cardenales.

Ruperto, Milucho, Portiño, Pepito, Toñito y otros, a propósito de la jerga vinícola.

Luis, de "A Tasca"