Ruperto, Milucho, Portiño, Pepito, Toñito y otros, a propósito de la jerga vinícola.
Nos situamos en el Lugo de los años 80 , su ambiente de vinos, con sus respectivos personajes y sus ingeniosas y repetidas frases en torno a aquel mundo, que ahora quiero recordar no sin cierta nostalgia. En el caso d el primer citado que dio lugar al titular, Ruperto , se me viene a la cabeza la imagen de un hombre de estatura, más bien mediana, ataviado con una gabardina que creo se la quitaba solamente en los meses de julio y agosto , permaneciendo dentro de ella el resto del año. Lucía un peinado "estilo Anasagasti" para intentar cubrir aquel páramo que el tiempo se encargaba inexorablemente de ir devastando sin piedad sobre su cabeza haciendo inútiles sus esfuerzos por sortear el destino. Ruperto era una especie de "Solitary Man" , una avanzadilla que motu proprio madrugaba las tardes para recorrer a pie cuanto extrarradio había en Lugo, con la sana y altruista intención de probar los diferentes tintos que se servían en cada taberna de cada lugar. De este m...