Para Silvia: Last but not least
Silvia, permíteme la frivolidad de titular esta crónica en inglés. Titularla como "In memoriam" o necrológica, no tendría sentido alguno, ya que eso está reservado para otras personas, tal vez menos sentidas, y no es el caso. El título no es más que un guiño a tu carácter polifacético que te aproximaba a esta lengua como a tantas otras cuestiones y actividades a las que te has entregado en cuerpo y alma a todas horas en tu dilatada vida.
Atendiendo a la literalidad de su traducción, este va a ser "el último, pero no el menos importante", artículo que te voy a enviar, aun con muchas dudas de que lo vayas a leer, pero..., nunca se sabe.
Hasta ayer mismo hemos mantenido una relación, sin detrimento de la física, fluidamente virtual, en la que nunca faltaron tus siempre acertados comentarios a los escritos y ocurrencias en mis blogs y a través de las redes sociales que frecuentabas cual adolescente.
Nos has dejado de repente, como el que no quiere la cosa. Con tu acentuado sentido del humor, probablemente hubieras redactado tu propio epitafio como "disculpen las molestias".
Tu insultante hiperactividad, tu avidez de conocimiento, el teatro, tus habilidades manuales, la radio, la universidad..., te mantuvieron en primera línea, para asombro y sana envidia de muchos, hasta los últimos minutos de vida. Realmente esto es lo que nos reconforta y lo que creo que, sin discusión, firmaríamos todos tus amigos para nosotros mismos y para consolarnos del vacío que dejas.
Recuerdo cuando te conocí a través del teatro; asistiendo desde entonces a prácticamente todas tus actuaciones, pasando desde la brillante representación de Don Juan Tenorio en el Teatro Colón, hasta la última, hace unos meses, en la espectacular obra "Meirás", en la que "cualquier parecido con Doña Emilia Pardo Bazán, NO era mera coincidencia"
Ayer estabas ensayando y tomando un pincho con tus compañeros de teatro, como de costumbre, y hoy al mediodía se nos paró el reloj, a ti y a todos tus familiares queridos y amigos.
Hoy, se bajó el telón de forma abrupta, como en aquellas obras que tienen un final inesperado, incluso indeseado, pero no te quepa duda alguna que los aplausos de todos los que hemos tenido la fortuna de conocerte, continuarán sonando en la platea durante muchos, muchos años.
Sit tibi terra levis.







Comentarios
Publicar un comentario